ONO, la estafa

La compañía de telefonía ONO es la culpable de que no disponga de Internet en casa desde hace más de 5 meses. Por supuesto, desde que contraté el servicio, y que nunca ha funcionado porque el técnico que vino a casa lo instaló mal, me han ido enviando, puntualmente, cada mes, facturas de más de 50 €.

Sin exagerar, habré llamado a su teléfono de pago, unas 200 veces. Me han dicho de todo, desde que la culpa la tenía yo, hasta que me arreglarían el problema en un máximo 24 h. (Esto me lo han prometido, jurado y perjurado más de 5 veces).

No hay manera. He enviado un burofax, pero tampoco les debe parecer suficiente. Si llamas, ni siquiera saben de qué les hablas. La única vez que me han llamado, ha sido para preguntarme el motivo por el cual he devuelto la última factura. Se ve que no saben el motivo, claro. Ni se lo deben imaginar.

Si, además, tenemos en cuenta que parte de mi trabajo lo hago desde casa, desde Internet, lo que me han perjudicado se multiplica por cien. No sólo llevo muchísimo tiempo perdido, ni muchísimo dinero gastado por llamadas a un 902, sino que encima no puedo ni trabajar. Os aseguro que trabajar desde un cibercafé es incómodo.

Pero la pregunta es… ¿Nadie puede hacer nada? ¿En este país las empresas como ésta pueden hacer lo que les salga de…? El significado de la impotencia debe significar, en realidad, ser cliente de ONO. Seguro.

2 Responses to “ONO, la estafa”

  1. Victor Says:

    Me encantaria cambiarme de compañia…pero la situación tercernundista de servicios de internet que padecemos lo hace imposible. Y lo peor que poco podemos hacer, hasta que este regulado por una ley de verdad, pero claro, esto ya va bien como está.

  2. Albert Says:

    Tienes razón. Éstas cosas son las que demuestran que vivimos, aún, en una república banarera.

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Albert LladóLicenciado en Filosofía, trabajo como periodista. “Podemos estar contentos” es mi primer libro de relatos.