Música para sobrevivir

Después de un día de esos, duros, de supervivencia, de ponerle más ganas que acierto a las cosas, de acabar agotado de mala suerte y malas notícias, hemos tenido la enorme fortuna de ir, con la Pelirroja, a escuchar a Dulce Pontes en L’Auditori

Otra vez el arte, la música, cura un estrés desesperado, estúpido, enfermizo. Otra vez una voz me recuerda que todo, absolutamente todo, es relativo.

Aún estamos vivos. Y, con lo cabezón que uno es, va para largo.

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Albert LladóLicenciado en Filosofía, trabajo como periodista. “Podemos estar contentos” es mi primer libro de relatos.