Noviembre
Dolor de estómago. El buen cine, una obra pictórica maestra, una genial escultura, la literatura más admirable, la arquitectura eterna, la profunda filosofía, las matemáticas surrealistas, la física más cuántica. La vida es un dolor de estómago. El arte, la ciencia, la tecnología, son herramientas para aliviarlo, para soportarlo, para hacer ver que ya no lo sufrimos.
Instantes sin los pinchazos de la monotonía, sin los retortijones de la ansiedad provocado por el hacerse, el ser, súbdito, sin la evidencia de tanta esclavitud disfrazada de empleo y sueldo. Eso es la estética y tu cuerpo desnudo, allí dónde estás, donde me tienes encerrado, desde donde aún me quieres hacer creer que ya crees, que ya no me oyes, que eres capaz de encontrarme (nos) en cuerpos inocentes.
Noviembre. Vuelve el frío y los jerséis de cuello alto. Por fin, bufandas de colores. Me duele el estómago. El vino y los anti inflamatorios acabarán por reventarlo. O tal vez sea esta sensación, ya sempiterna, de estar ahogándome en mi propio lago. Tendría que haber aprendido a nadar cuando tocaba. Suerte que aún nos queda el foro, las letras y las imágenes. Bienvenidos, de nuevo, a nuestro refugio.
Licenciado en Filosofía, trabajo como periodista. Acabo de publicar “Encuentros fortuitos”.












Noviembre 3rd, 2007 at 9:07 pm
Feliz Noviembre amigo Albert.
Noviembre 3rd, 2007 at 9:45 pm
Un abrazo, Sixto!
Todo bien? Cómo ha ido el retorno?
Tendremos que hacer el vino, por fin, no?
Esta semana lo tengo complicado, pero la siguiente seguro que encontramos un rato.