Ojos verdes y negros prejuicios
Decía Manuel Vázquez Montalbán, en Crónica sentimental de España, que “recordar, poner en orden las voces y los ecos de nuestra educación sentimental puede ser la búsqueda de un punto de referencia para poder empezar a comprender el por qué no comprendemos nada o casi nada de la espléndida confusión que nos envuelve”. Y eso es lo que hace el Espai Brossa con este homenaje a Miguel de Molina que, tras el éxito que obtuvo en el mismo teatro el año pasado – con dos nominaciones a los Premios Butaca, en las categorías de mejor musical y mejor actor de musical -, ha vuelto a programar un espectáculo que quiere hacer justicia a una figura demasiado olvidada, demasiado silenciada y que tuvo que sufrir en carne propia la falta absoluta de libertad y la represión más absurda…
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Licenciado en Filosofía, trabajo como periodista. Acabo de publicar “Encuentros fortuitos”.











