Epílogo
Decía en el prólogo de este borrador de novela que toda obra literaria muestra el triángulo del amor, el miedo y la muerte. Pero es que no se trata tan sólo de la literatura. Así se van articulando los días, las esperanzas, las conquistas y los fracasos.
También avisaba de que me reservaba el derecho a parar el proyecto de hacer una novela online semanalmente, durante todo un año. Al final, a partir del capítulo 38 tuve que detener el ritmo, por falta de tiempo, o de talento. Pocos meses más tarde de lo previsto, aquí os dejo este boceto de lo que pudiera ser una novela breve, de unas 100 páginas, una vez editada.
Sin duda, ha sido un descaro por mi parte. Escribir casi sin revisar, lanzar toda la carne a un asador que, a veces, quema demasiado, y sin más conciencia de la que te da una aventura de la que no conoces ni el final ni la finalidad.
Por todo ello, pido perdón. Perdón a los que habían puesto expectativas en este escritor patoso y errante. Perdón a los que le corté la trama, sin avisar, y con alevosía. Y perdón, y millones de gracias, a los que habéis ido avisándome de errores e incongruencias. Por suerte o desgracia, aún descubriréis muchas más.
El futuro. Siempre incierto. No tengo ni la más mínima idea de en qué acabarán estas líneas. Lo que sí sé es que en agosto reposaran para después pasar un septiembre de galeradas, ajustes y reescritura. Volver a leer para volver a escribir. Tan necesario como justo.
Únicamente me queda daros las gracias a los que, de manera imprudente, habéis perdido vuestro tiempo leyendo los días y los párrafos de Albert, Blanca y compañía. Ellos también os lo agradecen.
Licenciado en Filosofía, trabajo como periodista. Acabo de publicar mi primera novela: 'La puerta'












