Retornos no tan eternos

Abril de dibujos desanimados, afasias y guerras económicas alrededor del libro. La adolescencia de las hojas, de los árboles y de las literaturas, que corren por unas calles llenas de rosas y dragones. Vuelve Sant Jordi.

Que las cosas vuelvan no es lo mismo que la repetición sea rutinaria. Que no seamos puntuales con nuestras condenas, de Sísifo y revistas periféricas, no es lo mismo que la intensidades sean menores. Que la ética no sea legal, es cuestión de papeles. A veces, mojados.

Mientras el franquismo enseña sus patitas, y los jueces y las estrellas (o la misma cosa) se sienten en el banquillo de enfrente, el mazo va golpeando una España que pierde la memoria de un proyecto común denominado federalismo ¿Ahora nos pondremos a hablar de política? En los peores momentos es cuando hay que hacerlo…

Que la eternidad es cosa de dos días, y que la música tiene precio. Shakespeare tal vez no era Shakespeare, y Cervantes no murió el día del libro. Qué más dará… si lo importante es la ficción de lo real, y sentirnos vivos. Cualquier excusa es buena para un beso. Y el tiempo vuela, con o sin cenizas.

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Albert LladóPeriodista cultural de LaVanguardia.com. Editor de Revista de Letras y Diari Maresme. Mi último libro es 'La realidad es otra'