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ALBERT LLADÓ

Periodista y escritor

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Las fronteras de Max Aub

enero 17, 2012 by Albert Lladó Leave a Comment

El tiempo, como la arena que es, va escondiendo nuestras playas más desiertas. Y, aunque Max Aub (París 1903 – Ciudad de México, 1972) tiene una fundación a su nombre que vela por su legado, sigue siendo un autor demasiado desconocido para la mayoría. Tal vez su condición de exiliado continuo ha ayudado a no acordarnos, en manuales y cánones varios, más a menudo de un artista que no temió a violentar los géneros para hacer literatura en mayúsculas.

Su versatilidad es asombrosa. De padre alemán, vivió en París hasta su adolescencia, cuando por culpa de la Primera Guerra Mundial ha de instalarse con su familia en Valencia donde no tiene problemas para convertir el castellano en su herramienta de trabajo. Los viajes a Barcelona (pasaba meses en la ciudad condal) le hacen entrar en contacto con figuras como Joan Salvat-Papasseit y, poco a poco, comienza a hacerse un lugar en la vida cultural del país. Aunque su nombre no suele salir en las sinopsis, fue amigo y miembro (si es que había miembros en un grupo tan heterogéneo) de la Generación del 27. En diciembre de 1936 es enviado como diplomático a la legación española en París, puesto desde el que gestionó el encargo y la compra del Guernica de Picasso para la Exposición Universal del año siguiente. Pero llegó 1939 y tuvo que volver a París, soportar el paso por dos campos de internamiento, hasta que en 1942 aterriza en México para quedarse para siempre. Y crear compulsivamente.

Cuadernos del Vigía, con ediciones cuidadas, hermosas, está reivindicando su figura. Primero, en 2010, editó su Juego de cartas, una obra publicada en 1964 e inaccesible hasta ahora para los lectores españoles. Se trata de una rareza que combina la idea de correspondencia con los naipes, compuesta por una baraja de 108 ejemplares ilustradas con dibujos de un tal Jusep Torres Campalans, que no es más que el propio Max Aub, que se divertía despistando a la crítica de arte mexicana con este heterónimo. Es, así, un calidoscopio, un retrato coral, que se traza desde el azar y el humor. Hipertextualidad, pues, y múltiples trayectos de lectura mucho antes de que la internet asomara.

(…)

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